Mostrando entradas con la etiqueta Esclavitud. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Esclavitud. Mostrar todas las entradas

miércoles, 24 de marzo de 2010

Memorias Nocturnas: Destino, Libertad & Perdón.

Hoy, una nueva noche sin dormir, otra madrugada mas en vela, pensando en que será de mi mañana, dejando todo a la deriva, con las ganas suficientes de largarme y no volver jamás a mirar hacia atrás, odiando mis demonios, esas cavilaciones que he cargado desde niña, esos deseos de olvidar y seguir adelante, de seguir mi propio rumbo y destino, esas ganas que parecen no ser suficientes para perdonar, para alejar de mi futuro el pasado que en apariencia es ligero, pero que en relidad pesa mucho, no se como perdonar, ni como olvidar, si tan sólo fuera un poco más humana, y pudiera perdonar a otros y a mi misma; quisiera cargar con mis propias creencias; desearía lograr que mi mente estuviera libre de ideas y pensamientos tan anticuados que resultan arcaicos, quisiera no pensar a veces en esas estupidas creencias que me vieron crecer, dejar atrás la religión y los prejucios, los pequeños problemas que me parecen infinitos, el odio hacia un ser que se supone que deberia amar -ya que de alguna forma me dio la existencia-, y sobre todo permitirme abrir la mente a emociones nuevas y dejar entrar a mi vida seres a los que pueda "amar", si, amar, esa palabra extraña que es tan común en cualquier ser de la sociedad, por peculiar y particular que éste sea.
Deseo abrir mi mirada hacia aquel horizonte que me clama, que me llama a gritos y con dulzura a la vez, que me pide desesperadamente que acuda a su llamado, que me dice que me apure o nuevamente perderé el tren, aquel adorable tren, que me llevará a mi tan anhelado destino, el destino que grabé en mi mente, aquel que juré no dejaría escapar; lo malo es que no sé para donde marchar, pues me encuentro en una encrucijada: el viaje a "Quien sabe donde", ese que no tiene vuelta de retorno, es el viaje a la libertad, pero a la vez es la huida de los temores, de los diablos personales, de las cosas a medias, que sé muy bien un dia ellos sabrían encontrarme. En cambio el viaje a mi destino añorado, ese que me llevará por tren, aunque quiza me lleve por paradas inesperadas e indeseables, tarde o temprano me llevara hasta aquel dulce clamor, donde me estrechara la plenitud y el éxito personal. Sé que debo tomar el camino correcto, y si sigo esperando la lucidez y la sobriedad... se me hará tarde de nuevo.

sábado, 27 de febrero de 2010

sombras que han pasado...