viernes, 21 de mayo de 2010

Memorias Nocturnas: Ensoñación, Espejismo & Ataduras.

El reloj del monitor dicta las 2 de la madrugada, lo sé, estoy cansada, pero tengo cosas q hacer... ¿cosas que hacer?, así es, tengo cosas por planear en mi mente; estoy desesperada, me siento como una fracasada, he desperdiciado años valiosos de mi vida, y ni si quiera a ciencia cierta sé en que o por que me lo he permitido, mis sueños más preciados son los fantasmas que corren detrás de mí, creo que me acechan, por el simple hecho de haberlos soñado y ahora no dejarlos nacer, por no dejarles existir; supongo que soy mala por eso.
¿Cómo hacer para levantarte un buen día, con aspiraciones nuevas y frescas, con verdaderas ganas de dejar atrás los vicios del vivir que te arrastran hacia un abismo negro? ¿Cómo levantarte del suelo si no sabes como, si sientes que algo en el mundo te oprime y te juzga, y no te permite continuar? ¿Cómo dejar atrás o elegir ideas de tu identidad y de tu existir, si los espectros de tu personalidad son polos opuestos y constantemmente se contradicen?
¿Sola o acompañada? ¿libre o atada? ¿culta o miserable? ¿sumisa o complaciente?

 Memoria (o escrito) incompleto (& hueco), como todos los ciclos de mi vida.

viernes, 7 de mayo de 2010

Alice in Nightmare Land - Capitulo 3

Alice in 
NightmareLand
según Lady Blue

Capitulo 3
"Espejos, Fantasias & Scrying"

Alice se encontraba en su dormitorio, tenía la sensación de haber tenido una pesadilla, se encontraba cubierta de sudor, tenía ese ligero malestar que causa una noche de copas, se enderezó de inmediato y divisó bajo su cobija... así era, estaba desnuda. A su mente sólo recurrian imagenes confusas: una imagen de un tipo con sombrero -el cual, le parecía atractivo-, la imagen de una mujer anciana se mezclaba con la de una mujer asiatica -y esta ultima le parecía fina, bellisima, sensual y exquisita-, una taza de té con un emanante olor a setas, otra imagen nuevamente del tipo del sombrero, pero ahora desnudo, y deslizandose timido y agil a la vez, sobre, aparentemente, ella. Después, hizo el intento de recordar cada detalle de lo que le había pasado: recordó todo, sólo se sintió confundida nuevamente respecto a lo que había pasado después de salir uyendo de la oficina de Guillespie, lo veía todo confuzo, no sabía si era real o una simple utopía...
De repente llamaron a la puerta, de esta manera la sacaron de sus cavilaciones...
- ¿Quien es? -preguntó Alice, lo hizo por simple reflejo, y por supuesto que por temor a que fuera el aterrador Marcus Gillespie...
Sin embargo nadie respondió, así que aguardó detras de la puerta por un eterno minuto, esperando oir algun sonido o un atisbo de movimiento, por lo menos una respiración, pero nada escuchó, miró su reloj, éste marcaba las 4:35. El frio provocó que Alice notará nuevamente que se encontraba desnuda, pues los bellos de su pubis se erizaron, lo mismo que la punta de sus pechos; tomó del perchero su bata y una afilada navaja que ocultaba debajo de su cama, se armó de valor y abrió la puerta.... y.... no habia nadie, ni nada, miró alrededor y no vió ni una sombra, cuando de repente algo la hizo mirar hacia el suelo. Allí yacia un morral de terciopelo negro, lo tomó de un extremo y se refugió nueva y rapidamente en su cuarto. Primero pensó que aquello era... un corazón, o quizá los restos de alguna amputación, su imaginación comenzó a correr nuevamente, para frenarla después, de notar que el morral tenia una forma muy plana como para contener algún organo o miembro, se asomoó dentro del morral y descubrió que aquello parecia un marco fotográfico, lo tomó en sus manos y descubrió que era un espejo negro, al reverso de este había una nota que decía: 
Quizá parecerá confuso,
casí nada parecerá verdad,
bebiste más de lo necesario
pero ocultale a ella la realidad

en letras más grandes, al final de la hoja y a manera de mandato se podía leer:
¡Úsame! ya sabras como.
Alice arrancó la hoja e instintivamente la giró, a la vuelta decía en letras grandes:  
Scrying 
y debajo esto:
quemala despues de leerla 
Max Hatter: sombrerero.

Alice destrozó la nota y después le prendió fuego en su pequeño basurero.
Se repitió en la mente ese nombre: Max Hatter, y las cosas comenzaron a cobrar sentido, comenzó a cuestionarse el porqué recordaba el olor de el té de setas, cuando se supone que después de despertar de un sueño los olores y sensaciones de éste van desapareciendo según te despabilas. Se paralizó de repente, como si le cayera un balde de agua helada, luego, se aclaró todo en su mente, recordó perfectamente que las caricias del sujeto con sombrero no habian sido una alucinación, recordó la lluvía de sensaciones que él le había provocado, esa forma en que había recorrido su cuerpo, no había estado con ningún hombre que de verdad supiera como y en donde tocar... excepto por aquel interno que le habia teñido el cabello en Blackwood, si bien por aquel favor lo habian regañado no sólo las enfermeras, si no también el Doctor Elijah Geller, quien era el Doctor a cargo en Blackwood, éste lo  había amenazado con no liberar su papeleo de interno, y tener que repetir sus años de interinato en ese mismo lugar. 
Esa misma noche en que el interno de nombre Israel, fue amenazado por Geller, Alice supo como consolarlo: a Israel le tocaba hacer guardia, y éste merodeaba el cuarto de Alice, ella se percató de su presencia, y con una señal por parte de Alice, invitandole a acompañara, ambos cuerpos se fundieron por primera vez. Israel si que sabía como y donde tocar, sabía besar suave y apasionadamente, Alice se derretía por la manera en que él introducía su lengua en la tierna boca de Alice, esa dulce y cálida humedad era exitante, ¡que manera de usar la lengua!; él recorría cada recoveco en el cuerpo de Alice con las yemas de los dedos muy suavemente, besaba y lamía sus pechos delicadamente, y de esta forma, rapidamente lograba que sus pezones se contrajeran y se pusieran duros, y así continuaba Israel recorriendo el camino que llevaba hasta el sexo de la inexperta Alice, ya fuera con su lengua o con sus dedos expertos. Alice siempre terminaba extasiada, pues Israel le inducia sensaciones que jamás había sentido, ni si quiera eran cercanas a las que Alexandra le provocaba, aunque Alexandra era otra historia. La exitación que sentia por Alexandra era muy diferente, pero no por eso dejaba de ser placentera, Alice adoraba ser consolada por la piromana, adoraba yacer en su lecho a escondidas de las enfermeras, simplemente adoraba sentirse protegida y la manera en que Alexandra hacia entrar en calor a Alice, después de las terapias de inducción en agua fria. Ser reconfortada, ese era el consuelo que tenía Alice.
En la loca mente de Alice, nació momentaneamente la fantasia de reunir a Alexa, Israel, Max, Meghan y por supuesto también ella, pensaba en lo que podrian hacer juntos, cuando... recordó a Meghan!! algo en su interior la impulsó a ir hasta la ciudad, tomo el espejo negro que había encontrado, y se dirigió hasta ella. En la ciudad, llegó a lo que parecía ser un circo, se introdujo como pudo en el siguiendo su instinto y una corazonada, y de esa manera dió con una gitana; esta gitana le tomó una mano y la observó detenidamente: un gesto de desconcierto en el rostro de esta mistica mujer, Alice no hizo nada para liberar su mano, pues no le causó temor, posteriormente la gitana soltó la mano de Alice, para después agregar:
-Usa el espejo, tienes el don de saber mirar en él -. 
A lo que Alice preguntó:
- ¿Cómo? -. La mujer gitana estornudó y de esta manera desapareció.

Alice salió del circo, corrió lo más rápido que pudo hasta llegar de nuevo a su habitación, al estar protegida dentro de éste, tomó el espejo entre sus manos vio en el como no queriendo la cosa, ...y de repente vió a la sensual mujer asiatica en el, después su figura se perdió en el espejo como cuando algo irrumpe la quietud de un lago o un rio en calma, para darle lugar a una bellisima mujer, vestida elegantemente de rojo (así es, esta es la mujer que se le aparecía a Alice en el espejo) viendo su reflejo en un espejo de mano, pero la mujer de su reflejo vestia en azul, no en rojo. En un paradeo de Alice apareció un conejo negro brincando y a este lo perseguía otro conejo negro  pero de mayor tamaño, cuando el conejo pequeño se veia acorralado, saltaba por el vacío y caia en el agua profunda de una laguna, y al entrar en ella el pequeño conejo negro se convertia en un conejo blanco...

cayó un avión de papel sobre el espejo negro, aparentemente provenía de la ventana. Sobre el decía:
!Leéme!

lo deshizo el avión y decía: 
¡Van hacia puerta, huye por la ventana!

Alice notó que ya había amanecido, probablemente desde hacía una hora.
Se puso los primeros jeans que vió y lo mismo hizo con una blusa limpia que tomó del ropero. Metió el espejo en su funda, se puso unos tenis y huyó deprisa por la ventana. Sin saber bien hacia donde ir corrió hacia la cafeteria, esperando encontrar a Max. Al llegar a tal sitio, su sorpresa fue que el lugar lucía totalmente diferente en su exterior, en la puerta habia un letrero que decía: En remodelación, próximamente club de lectura & ajedrez. Sin pensarlo giró la perilla de la puerta y atravesó la entrada, notó que no sólo el exterior era diferente, ya que el interior denotaba que el lugar estaba abandonado.
Al dar el tercer paso al interior, de lo que el día anterior fuese una cafetería, resbaló en un agujero, tan profundo que parecía no tener fin. Cuando finalmente cayó, se golpeó la cabeza con un mueble y se desmayó.
La despertó un conejo blanco, muy apuesto por cierto, que vestía un traje formal del mismo color de la piel de éste, que ponía a pensar ¿qué era más blanco, el conejo o su traje?, el traje combinaba con un moño al cuello y un chaleco de color negro ambos.
Alice. al abrir los ojos, se mostró sorprendida, y alcanzó a decir:
- ¡No es posible, eres real!!??. Eres el conejo que ví en el espejo negro, y aquel conejo que solía ver hace años, en el espejo de mi cuarto cuando era niña -.
  El conejo, orgulloso respondió:
- Ese mismo soy.

En un abrir y cerrar de ojos, apareció un mazo de cartas rojas, de tamaño gigante, es decir, de la estatura de un hombre.
La carta As leyó de una hoja, de esas a forma de papiro o decreto...
- Por decreto de la reina roja, la "extraña" es declarada como la nueva y la primera esclava sexual de la reina. Los derechos mortales de la extraña humana, son nulos apartir del momento de leer este decreto. Atentamente La Emperatriz y Todopoderosa Reina Roja II, hermana gemela de la Reina Roja I.

Acto seguido por amordazar a Alice, amarrarla y tomarla prisionera, a cargo de el malvado mazo de cartas, que ni tiempo de huir o de gritar dieron a Alice. El conejo se hecho a correr, o mejor dicho saltar, de esta forma y alejandose grito a Alice:
- No te preocupes, trataremos de liberarte lo antes posible. Soy abogado en el mundo irreal y sub-real.


sombras que han pasado...